Mostrando entradas con la etiqueta segmentación de clientes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta segmentación de clientes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de febrero de 2015

Segmentar clientes


Sobre la temática de la segmentación de clientes versó la primera Tertulia Emprendedora que se celebró en el Parque Tecnológico, organizado por Cámara Huesca, CEEIAragón, Walqa y la Fundación Emprender en Aragón.
Se tomó como referencia un artículo de Isabel García Méndez, publicado en la revista Emprendedores de diciembre de 2014, por su interés para ver la manera cómo debemos reinventarnos con el cliente. Se puede consultar en Internet.

En el artículo se tratan cuatro apartados distintos: la motivación de la nueva forma de segmentar, las tendencias del consumidor actual, las nuevas tribus de consumidores y los nuevos roles del consumidor.
En la primera parte nos explica que ha cambiado la forma de segmentar a los clientes. Ahora debemos considerar cuatro ingredientes principales que se mezclan: persona, personalidad, forma de consumo y canal de consumo.

En el segundo punto, nos explica seis tendencias distintas del consumidor actual: Híbrido (multi-rol), Prosumer (consumidor semiprofesional), Comprometido, Exigente narcisista, Viejo caprichoso y Extremista.
Luego continúa explicando cinco nuevas tribus de consumidores: la Generación Net (marcados por la tecnología), los Egobalancers (variantes del consumismo hedonista) y los Socialmitted (lo reivindicativo busca su espacio).
Le siguen las Tribus urbanas (donde la apariencia externa es lo que importa) y los LOHAS (Lifestyles of Health and Sustainability), en castellano Estilos de Vida Saludables y Sostenibles.

Finalmente, el artículo versa sobre los nuevos roles de los consumidores: los “singles” neo solteros, los “Diok’s” (parejas que trabajan y aplazan el tener hijos para vivir más experiencias) y los seniors (precisan de productos que se adapten a su nuevo estatus). Las mujeres alfa (aportan más dinero que su pareja), los amos de casa (realiza las tareas domésticas), los homosexuales, los “teens” (entre 15 y 18 años), la generación Y (nacidos entre 1982 y 1990), los Peterpan y los “smartkids” (4 a 8 años).

Para enfocar la tertulia, se habló sobre la evolución histórica de la segmentación de clientes. Se tomó como modelo el del desarrollo del cerebro, que va envolviendo las anatomías más antiguas.
El marketing es un área muy joven que se popularizó en los años 80 en las escuelas de negocio. Durante décadas, el libro de referencia ha sido el del profesor Kotler con una segmentación basada en datos demográficos principalmente.
Las tecnologías de la información, hicieron que en el 2000, se pusieran de moda los CRM (Gestión de la Relación con el Cliente) unidos a los ERP (Programas de Gestión Empresarial).

A partir del 2007 comienza a hablarse de la Gestión Ágil, con conceptos de: Descubrimiento, Validación, Creación y Construcción del cliente. De aquí se genera la metodología del Lienzo de Modelo de Negocio, que surge en el 2010.
Con la complejidad cada vez mayor de fragmentación de los clientes, se hace difícil tanto planificar el marketing como mantener los CRM. Es el momento de la utilización de CRM  en el móvil para poder mantener y consultar los datos.
Posteriormente se pusieron tres ejemplos de empresas que han desarrollado nuevas líneas de negocio basándose en esta nueva segmentación de clientes. Así, es el caso de una empresa de paquetería que les propone productos diferenciados.
Posteriormente los participantes fueron hablando de ejemplos en sus propias empresas y otras conocidas. Surgió la distinta perspectiva entre quienes tienen clientes empresas o personas.

En la parte final, se trató sobre las problemáticas que nos encontramos en la puesta en práctica de estas nuevas segmentaciones. Así, la definición de la estrategia, la definición de acciones, las comunicaciones, los canales o los precios distintos.
Ya levantados de la mesa y tomando un café, llegó el momento de relacionarse. Hablar unos con otros. Cambiar de corro. Un momento muy oportuno para compartir inquietudes.
El día 24 volverá la tertulia emprendedora, esta vez en la Cámara de Comercio de Huesca. Conversar nos enriquece porque nos permite conocer otras opiniones y clarificar las nuestras.

Daniel Vallés Turmo

miércoles, 7 de mayo de 2014

Segmentación

La globalización de los mercados y la capacidad que nos da Internet para alcanzar cualquier mercado, hace que nos olvidemos de un principio básico desde los inicios del marketing, la segmentación.
Es muy difícil que tengamos éxito en un mercado amplio si no hemos realizado previamente esta selección. Por llegar a más público, no significa que tengamos más éxito.
Sin embargo, si somos competitivos para un determinado grupo de clientes, nos podremos aprovechar de las nuevas tecnologías para poder escalar el mercado rápidamente.
Un grupo de clientes pertenecen a un segmento diferente cuando se cumplen los siguientes requisitos. Las necesidades que tienen conllevan el realizar una oferta diferente.
Son necesarios distintos canales de distribución para alcanzar a estos clientes. Igualmente, necesitan un tipo de relación distinta ya que hay distinción en el precio para las distintas propuestas de valor.
El centrarnos primero en la propuesta de valor (el producto o el servicio) nos lleva a olvidarnos de esta segmentación de clientes que es necesario hacer antes. ¿Para quién estamos creando valor?
El Benchmarking, análisis de lo que está haciendo la competencia, es fundamental en el análisis previo de lanzamiento de un producto o servicio. En el caso de la segmentación nos puede ayudar a clarificar.
En vez de pensar en gama de productos o servicios (propuesta de valor), hagámoslo centrándonos en el tipo de cliente para el que crean valor. De esta forma nos ayudará a plantear nuestros segmentos de mercado.
La uniformidad de un grupo de clientes que es homogéneo en sus hábitos y en la aceptación de la propuesta de valor que le ofrecemos nos facilitará el diseño de los canales a considerar.
La herramienta del Lienzo de Modelo de Negocio es muy eficaz para dirigir esta estrategia al obligarnos a definir estos canales para cada fase en que se encuentra el cliente.
Así, ¿cómo damos  a conocer los productos y servicios de nuestra empresa? (información) y ¿cómo ayudamos a los clientes a evaluar nuestra propuesta de valor? (evaluación).
¿Cómo pueden comprar los clientes nuestros productos o servicios? (compra), ¿cómo entregamos a los clientes nuestra propuesta de valor? (entrega) y ¿qué servicio de atención posventa ofrecemos? (posventa).
Pero esta estrategia de canales la tenemos que complementar con un sistema de gestión de los clientes basado en el proceso hacia la venta. Este “embudo” comienza por el análisis de las necesidades del cliente.
 Y continúa con la realización de una propuesta de valor personalizada, la presentación de una oferta económica acorde, el proceso de negociación y, finalmente, el cierre positivo o fallido de la venta.
Para poder realizar lo comentado, es preciso el establecer acciones específicas para cada segmento de cliente y, si fuera posible y necesario, para cada persona a la que nos dirigimos.
En la atención directa con el cliente, tanto en el comercio como en el servicio, esta forma de trato se hace habitualmente, pero no así en los canales de Internet, como son la web corporativa y las redes sociales.
Sin quererlo, tratamos a esto canales como si fueran medios masivos, de forma que nos distinguimos las peculiaridades de los distintos segmentos a los que nos dirigimos. Como mucho, creamos apartados distintos en la web.
Con la generalización del acceso a Internet a través de los dispositivos móviles, la página web es la primera presentación que tienen de nuestra empresa los clientes. De aquí su relevancia.
Lo mismo sucede con las redes sociales. No es fácil que una misma publicación guste a los distintos segmentos. En este caso, podemos realizar páginas distintas para cada tipología o realizar promociones dirigidas.

Esta comunicación segmentada la podemos hacer en los medios tradicionales (radio, prensa y televisión), así como en las nuevas posibilidades de Internet (buscadores y las distintas redes sociales).