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lunes, 26 de mayo de 2014

Presentarnos


En el proceso de “Start Up” (comienzo) de una empresa es necesario presentarnos para dar a conocernos a distintas personas con finalidades igualmente diferentes unas de otras.
En esta presentación pública debemos considerar previamente tanto los aspectos formales (¿cómo lo vamos a hacer?) como el contenido (¿qué objetivo estamos buscando?).

La forma más tradicional es el Plan de Empresa, que sería una forma de presentación escrita. Pero, también, podemos hacerlo de forma presencial a través de una reunión o una presentación.
Se suele comenzar entregando el Plan de Empresa, muy a menudo, haciéndolo lo más grueso posible pensando que dará más impresión. Aunque, tal vez, antes deberíamos pasar unas etapas.

La primera sería mostrar el interés de la persona con la que queremos contactar. Lo hacemos de forma verbal, bien por teléfono si tenemos referencias de otra persona, bien personalmente.
Tendríamos que ser capaces de poder hacerlo en dos minutos. Para ello tenemos que memorizarlos y ensayarlo hasta que suene convincente. La metodología del Lienzo de Modelo de Negocio nos puede ayudar como guión.

El objetivo de este primer encuentro es que la otra persona nos facilite la oportunidad para que le hagamos una presentación del proyecto. No le pidamos mucho tiempo, con 20 minutos es suficiente.
Para esa presentación, llevaremos preparada una presentación formal de unos 5 minutos. Lo importante es conocer el interés de la otra persona, no impresionar con un montón de información.
Podemos entregarle un pequeño dossier (máximo 5 páginas) con los aspectos más importantes de la presentación. Podría ser el caso de un Resumen Ejecutivo del Plan de Empresa.

El Plan de Empresa lo llevamos para poder contestar a las preguntas que nos hagan o ampliar algún elemento específico. Lo más adecuado sería no entregarlo esa misma reunión, sino hacerlo llegar con alguna personalización.
¿Qué buscamos? Al comienzo de un proyecto empresarial podemos buscar socios o trabajadores clave, financiación o clientes, que pueden ser otras empresas o personas físicas.

En el caso de un socio o un trabajador clave, hemos de pensar que a la otra persona lo que más le suele preocupar, además que sea interesante el proyecto, es “qué pinto yo aquí”.
A las personas o entidades que nos van a facilitar alguna financiación (subvención o crédito) les va a preocupar que seamos capaces de devolver el préstamo en el plazo acordado.
Así, lo que quieren conocer es “cómo hacemos para tener dinero”. Se trata de profundizar en la parte de creación de valor del Lienzo de Modelo de Negocio para que comprendan el ciclo de generación del dinero.

Si estamos buscando un cliente, que es una persona física, habremos de estar atentos a sus necesidades y a la fase de compra en la que se encuentra. El Mapa de Empatía y el Lienzo de Modelo de Negocio nos pueden ser útiles.
El Mapa de Empatía es una herramienta que nos posibilita tener una metodología para descubrir estrategias que el cliente tiene que considerar para aminorar los miedos y riesgos que le impiden comprar.

El módulo de Canales del Lienzo es otra herramienta que nos facilita una estructura para determinar la fase en la que se encuentra el cliente: búsqueda de información o evaluación de distintas posibilidades.
Si el cliente que buscamos es otra empresa, nos será útil determinar su Modelo de Negocio para conocer como encajamos en la manera como crea valor para sus clientes.

Así, podemos ser un proveedor en la propuesta de valor que realice (¿por qué le compran?), en el canal (¿cómo llega a sus clientes?), o en la relación con los mismos (¿por qué repiten?).

También, es posible que seamos un recurso clave (¿qué necesita su negocio?) o una actividad clave (¿cómo funciona su negocio?). En todo caso, deberíamos informarnos cómo funciona su empresa.

sábado, 29 de junio de 2013

A mi manera

Uno de los valores que más consideramos las personas, sobre todo los emprendedores, es la autonomía para actuar, la sensación de libertad y de singularidad que cantaba Sinatra en su canción “My way”.
De forma que cuando se nos viene una idea de negocio a la cabeza quisiéramos ponerla en marcha lo más rápido posible sin tener que hacer ningún análisis ni hacer ningún tipo de papeleo.
Está claro que esa inmediatez comentada no es posible, aunque sí podemos conseguir una sensación de fluir conforme vamos teniendo la experiencia en pasar de la idea a la acción.
Cuando vamos por la montaña agradecemos un sendero fácil de seguir que nos deje ensimismarnos en el paisaje que vamos contemplando sin tener que preocuparnos si vamos por la dirección adecuada.
Salvo, cuando estamos explorando una nueva vía, y vamos con los planos y el GPS activos teniendo la satisfacción exploratoria, preferimos caminar sin tener que consultar continuamente.
Con la experiencia como senderistas vamos siguiendo de forma automatiza las señales indicadas y los indicios del trazo cuando se pierde al pasar por una zona donde no queda claro.
Algo similar ocurre en los emprendedores. El primer proyecto se hace muy farragoso entender la necesidad de tener que seguir una metodología para pasar de la idea a un Plan de Negocio.
Pero, conforme se va teniendo experiencia empresarial se va valorando la necesidad de tener este mapa de ruta necesario para poder seguir exitosamente el camino que se quiere trazar.
En la actualidad existen nuevas metodologías como el Lienzo de Modelo de Negocio y el Comienzo Ágil que hacen que se haga más agradable la creación de un Plan de Negocio que nos sea útil.
Los planes de negocio tienen la finalidad de describir un proyecto e informar sobre él y su forma de aplicación. Puede haber diferencias en el índice que utilice cada institución, pero nos encontraremos cuatro grandes bloques que podremos adaptar al índice.
Primeramente trataremos del equipo humano, luego del funcionamiento del modelo de negocio, le seguirá el análisis financiero y acabaremos con el análisis del entorno y el plan de acción.
En el bloque del Equipo distinguimos dos secciones, la de los promotores del proyecto (historia, currículos, forma jurídica y misión)  y la del equipo humano (estructura, funciones, incorporaciones, dirección y capacitación).
En el bloque del Modelo de Negocio distinguimos cuatro secciones. Comenzamos por el lienzo del modelo de negocio explicando cómo funciona y describiendo detalladamente el producto.
En el funcionamiento del modelo describiremos los segmentos de clientes, la propuesta de valor, los canales, la relación con clientes, la fuente de ingresos, los recursos, las actividades, los socios claves y la estructura de costes.
Seguimos con tres secciones distintas explicativas del mercado, el marketing y los recursos y procesos necesarios. En esta última distinguimos la producción, el I+D y la administración.
El bloque del Análisis Financiero distingue la descripción de los activos, el estudio de viabilidad (balance, cuenta de resultado, ratios, análisis del punto de equilibrio y casos hipotéticos de ventas y pronósticos) y la tesorería.
En el bloque del Análisis del Entorno podemos separarlo en dos, análisis externo y análisis de riesgos. En el primero, se tratan la macroeconomía, las tendencias, la situación del mercado, el análisis de la competencia y nuestras ventajas competitivas.
En el análisis de riesgos se describe el DAFO del proyecto atendiendo a los factores limitantes y obstáculos, los factores clave de éxito y los riesgos específicos y contramedidas que tomaremos.
Finalizamos el Plan de Negocio con un bloque dedicado al Plan de Acción en el que detallamos los proyectos más significativos, con sus objetivos, cronograma y metodología de seguimiento.

Como ya hemos comentado, tampoco existen modelos de Planes de Negocio fijos. Existen variaciones según el uso que se le quiera dar y se van añadiendo nuevos apartados con nuevas metodologías de trabajo.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

¿Personal o Business Plan?

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Los medios de comunicación empresariales están actualmente analizando una doble problemática. Por un lado la crisis económica que conlleva el descenso del consumo y el incremento del desempleo y, por otro, la crisis financiera que supone la dificultad de acceso al crédito bancario.

Estos dos aspectos requieren de estrategias diferentes de resolución por parte de las empresas. Una estrategia para evitar el retroceso de las ventas y otra para atender las necesidades de financiación del circulante y la inversión.


Muchas de las medianas y grandes empresas suelen tener mecanismos económicos y financieros suficientes para afrontar esta coyuntura asumiendo déficits en la cuenta de resultados y autofinanciación en la realización de las inversiones.

Pero la mayoría de la realidad empresarial está compuesta por microempresas y autónomos donde la reducción de las ventas afecta de forma directa a su supervivencia incidiendo directamente en el bienestar de sus emprededores.


En el caso de algunos segmentos de negocio, como es el de los servicios, está suponiendo la reducción drástica de los precios por parte de estas empresas. Así, en algunos barrios de las grandes ciudades es posible ver carteles en las peluquerías anunciando cortes de pelo a 4 euros.

En este tipo de servicios, no hay diferencia entre la persona y el negocio. Si se ha reducido el precio es para poder mantener la clientela y poder garantizar el sustento personal. Así, vemos que los objetivos personales y de los negocios son de distinta dimensión.


Cada uno de nosotros tenemos un Plan Personal económico para garantizar nuestro sustento actual y ahorro para posibles contingencias. Mientras que un Plan de Negocio busca la viabilidad económica y la rentabilidad financiera del mismo. En muchos casos de microempresas ambos planes se solapan y confunden. Veamos algunos datos para seguir analizando esta problemática.

El informe ejecutivo 2008 de Aragón del “Global Entrepreneurship Monitor”, realizado por la Universidad de Zaragoza y la Fundación Emprender en Aragón, con el patrocinio de Cámaras Aragón y el Instituto Aragonés de Fomento, nos ofrece información sobre la financiación del proceso emprendedor.

Así, la media del capital necesario en dicho año fue de 74.748 euros aportado en un 70% por el emprendedor. Aunque la mediana (el percentil 50 de los encuestados) es menor en la necesidad de capital de 43.047 euros, pero mayor en la aportación del emprendedor, un 75%. Todavía aún menor es la moda (el valor más facilitado por los encuestados) del capital necesario, 30.000 euros, y mayor la aportación del emprendedor, un 100%.

La financiación del proyectos emprendedores por parte de los familiares y amigos, los “Business Angel”, es de un 2,8%, similar a la media española, con una aportación media de 23.421 euros. Los familiares representan el 70% de estas aportaciones y los amigos el 14%.

Estos datos nos dicen que una gran parte de los nuevos proyectos emprendedores se tratan de actividades con bajo nivel de inversión muy ligados al sector servicios, donde hemos visto es más fácil que se de esta confusión entre lo personal y el negocio.


Diferenciar entre el Plan Personal y el Plan de Negocio nos puede ayudar a gestionar mejor ambas realidades. En nuestro entorno existen organismos que nos pueden ayudar a realizar esta diferenciación que, muchas veces, uno mismo no podemos diferenciar adecuadamente.

Porque, por más interés que pongamos en una actividad económica, esta está delimitada por la coyuntura del mercado en el que se deselvuelve y, por tanto, su rentabilidad también esta referenciada con su entorno.

Un Plan de Negocio nos indica como funciona una actividad económica. En la actualidad, podemos obtener un Plan de Negocio de muchas de las actividades económicas más corrientes pagando una pequeña cantidad de dinero.

Así, la conocida revista Emprendedores comercializa guías prácticas de estas actividades a un precio de 75 euros. En la dirección de Internet www.guiasemprendedores.com encontramos el listado de las disponibles.

Estas guías siguen el guión de un plan de negocio con todos sus apartados (Marketing, Organización, Financiero, Jurídico,...) y van acompañadas de un CD Rom interactivo en el que poder realizar los propios cálculos.

Ya hemos comentado que, además, podemos acudir a distintos organimos y empresas de nuestro entorno que nos pueden ayudar a asesorarnos en la realización del Plan de Negocio para validarlo con más garantías.

Cuando las nuevas empresas van conformándose como negocios, a la par el emprendedor deviene empresario y tiene mayor capacidad de valorar nuevas oportunidades de negocio desde una perspectiva menos personal.

El mantenernos atentos a las noticias de los medios de comunicación de carácter económico-financiero, nos pude ayudar a actualizar el conocimiento en el cambio de nuestros propios negocios.



Daniel Vallés Turmo
CEEIAragón
www.ceeiaragon.es

Publicado en el Diario del Altoaragon el 30 de diciembre de 2009
www.diariodelaltoaragon.es